Los chicos vinieron a nuestro camerino después del programa a darnos la gracias por haber participado en el concurso. Tanto como Harry y Louis, nos dieron las gracias por haberles echo pasar momentos inolvidables, que nunca nos olvidarían y que esperaban que nos volviésemos a ver pronto. Después de unas horas charlando con ellos fue la hora de despedirnos, cada uno tenía que volver a su vida normal.
-Bueno chicas, es hora de que nos vayamos. - dijo Liam.
-Jo, bueno encantada de conoceros, de verdad, a sido la mejor experiencia de mi vida, mil gracias. -dijo Sammy con voz rota.
Zayn, al verle llorar, le dio un fuerte abrazo para calmarla. Yo me despedí de todos con un abrazo fuerte y dos besos.
No nos lo podíamos creer, así. En un segundo. Todo había acabado. Volvíamos a casa, a nuestra nueva casa de Londres, tal y como habíamos venido, con ganas de seguir adelante.
- ¡Eh, Ali! Mira esto.
-¿Qué es? -pregunté.
-Es una nota. Antes del programa no la tenía en el abrigo.
-Leámosla.-dije yo convencida.
- "Querida Sammy:
Te preguntarás quien soy. Bueno, eso no te lo voy a decir. Lo tendrás que descubrir tu misma. Desde el primer momento en que te vi, se que ibas a ser tú la persona en la que iba a confiar para contarte mis problemas, la persona con la iba a pasar el resto de mis días. Solo te pido que me dejes mostrarte quien soy de verdad, a mostrarte cada parte de mi corazón, a guiarte directa hacía mi alma. Si aceptas, detrás de esta nota pondrás un si enorme y se la darás al camarero rubio del Starsbucks de al lado de tu casa, si no es así, encantado de conocerte.
Tu chico impaciente. "-acabó de leer.
-Sammy, ¿e-e-estás bien?- pregunté preocupada, por como estaba reaccionando. Estaba llorando. Pero una llorera silenciosa, una llorera de amor.
-Si, estoy bien. -dijo con la voz quebrada- me voy a ir a la cama, tú deberias hacer lo mismo Ali.
Me dio un beso, me dijo te quiero y se fue a su cuarto. Yo estaba anonadada, no podia creerme lo que había escuchado. ¿Sammy mandándome a la cama? ¿A mi? Todo esto estaba pasando muy rápido. Estuve toda la noche preguntándome quién le habría escrito la carta a Sammy. Esperando a que contestase que si, pero esas dudas me seguirían comiendo la cabeza como minimo hasta la mañana siguiente, así que decidí dormir.
A la mañana me desperté temprano he hice el desayuno, cuando via a Sammy entrar por la puerta de casa con dos cafes del Starsbucks calientes y unos bollos.
-¡Oh, Dios mio! ¿Has puesto qué si?- pregunté yo muy emocionada.
-Si, no tengo nada que perder. -contestó ella un poco desanimada.
Sammy se fue a la ducha y yo me quedé acabando de desayunar. Mientras estaba saboreando mi último trozo de croisant llamaron a la puerta de casa. Fui corriendo haber quien era. Me quede sin palabras, no podia ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario