miércoles, 13 de marzo de 2013

Capitulo 13

[Narra Ali]

-Niall...

Niall corrió a donde estaba. Estaba como a un paso de mi, solo me miraba, una mirada penetrante.

-¿Por qué te vas?- me dijo. Estaba triste, se lo notaba.

-No pinto nada aquí Niall,-le dije-ya no os molestaré más.

-Tú no molestas Ali.

-Si que lo hago.

-No

-Si

-¡Qué no! Ali, basta ya.-después de gritarme eso me abrazó fuerte. Estuvimos un gran rato así. Él no me queria soltar y yo mucho menos a él. Echaba de menos sus abrazos. Esos brazos que me rodeaban todo el cuerpo y me hacían sentir protegida. Definitivamente echaba mucho de menos sus abrazos.-Ali...-me soltó de ese gran abrazo, pero seguíamos cerca.

-Dime- le dije.

-No te vayas, por favor.

-Lo siento Niall he quedado con-mierda-bueno da igual.

-¿Con quién?- me dijo extrañado.

No podia contarle que tenía novio, y menos de quien se trataba. Simplemente no podia. Aunque pronto se enteraría de quien era. Todo pasó tan rápido. Hace como seis meses hice un casting para ser bailarina en una gira de alguien famoso. Nadie sabia de quien era ni nada, y yo menos aún. Cuando me dijeron que había sido una de las cinco elegidas, por casi me da un ataque al corazón. Solo tocaba conocer al artista que íbamos a acompañar. Pasaron dos semanas y era el día en el que le conoceríamos. Las cinco chicas viajamos hasta Nueva York, salimos del aeropuerto en un coche privado y nos dirigimos al estudio de baile. Iba a ser una semana bastante intensa y así lo fue. El día que lo conocí no me lo podia creer. Justin Bieber, si, Justin. Todo empezó esa semana, la última noche fuimos a una fiesta que nos había organizado él personalmente. Después fue todo rodado, entre concierto y concierto intentaba conquistarme, y al final surgió. Hace ya casi cuatro meses y gracias a todo el equipo nadie lo sabe.

-Con mi novio Niall.

-¿Cómo qué con tu novio?- me dijo a punto de un ataque de rabia, o celos, o ansiedad. No lo se pero de repente se le veía tan mal que no sabia lo que hacer.

-Niall, tranquilizate.

-¿Quién es?-me dijo serio. Estaba mal, e intentaba ocultarlo. Pero tengo ese don para saber como están realmente las personas.

-Niall me tengo que ir, de verdad.-le dije, no queria seguir con el tema- si quieres quedamos mañana, pídele mi número a Sammy, ella te lo dará.

Subí al coche lo más rápido que pude y salí de allí. No aguantaba más, necesitaba soltar todo.

[Narra Niall]

Ali me había destrozado. No podia tener novio. Entré a casa sin ganas de hacer nada. Los chicos y Sammy estaban hablando de ir a jugar un partido a casa de Liam, pero a mi sinceramente no me apetecía nada. Y como no Sammy lo notó, creo que esa chica tiene un habilidad secreta.

-Niall ¿estas bien?-me susurró.

-No-le dije en un hilo de voz- Ali tiene novio.- en ese momento todo se dieron la vuelta y me miraron cada cual con la boca más desencajada. Mierda, lo había dicho muy alto.

-¿Qué Ali qué?-me preguntó Harry.

-Ya lo has oído muy bien Harry.

-No puede ser.- Lou no se lo creia.

-¿Y se puede saber quien es?-preguntó  Harry. Parecia que Sammy iba a decir algo pero le corté.

-No lo se, solo me dijo que mañana me lo contaria todo.-miré a Sammy-Por cierto, me dijo que me dieras su número de móvil.

-Claro.

[Narra Sammy]

Pasamos la tarde en casa sin hacer nada. Lo de Ali nos dejó un poco tocados a todos. Después de haber hablado con ella, la había notado distinta. Había cambiado, o por lo menos quería hacerse la fuerte como si todo le hubiese ido bien y que no hubiese echado de menos a ninguno de los chicos. Pero la conocía y se que estaba mal por dentro. Yo ya sabía que tenia novio, y quien era. Lo iba a decir cuando Niall me interrumpió. Pero bueno, confio en que vuelva a ser la Ali que era antes.

-Cariño-me dijo Zayn.

-Si amor.

-¿Estas lista?-me pregunto ansioso.

-Si, vamos.

Hacíamos un año. Iba a ser nuestra noche. Solo para los dos. Llevábamos meses sin poder tener una cena y una noche para nosotros dos solos y en condiciones.
Estábamos en nuestra casa.Salimos y nos dirigimos hacia el restaurante. Llegamos, estaba apartado de la ciudad. Era un sitio precioso. Nos asignaron una mesa al aire libre. Era una noche preciosa, todas las estrellas se veían perfectamente, pero la que más brillaba estaba a mi lado.

-Zayn, esto es precioso.

-No tanto como tú cielo.

Seguimos hablando de tonterías, nada serio. Acabamos de cenar y me llevo a casa. La verdad a los dos nos apetecia llegar a casa lo antes.
Abrimos la puerta y yo tire el bolso y la chaqueta al suelo. Zayn hizo lo mismo. Comenzó a acercarse.

-Zayn, despacio, que te veo-le dije entre risas mientras el se acercaba.

-A tus ordenes señorita.- adoraba eso.

Él se acerco lo suficiente, me cogió de la cintura y redujo el poco espacio que ya había entre nosotros. Le tenía a milímetros. Sabía que si hacía el gesto de ir a besarme, me lo negaria. Él era así. Un cabrón que me tenía enamorada.Espere. Y entonces me besó. Suave, apasionado, pero lento, muy lento. Me ponían mala esos besos, eran un quiero y no puedo. Me fue quitando el vestido poco a poco, mientras me bajaba besando todo el cuerpo. En un momento le quité la camiseta. Entre beso y beso, entre caricia y caricia, me guió hasta la habitación y me recostó en la cama con cuidado. Ahora me tocaba a mi tomar el control. Con una agilidad que él no conocía, me di la vuelta y me puse encima suyo.

-Señorito Malik, ahora me toca a mi.

-Ufff, se buena.- me dijo suplicando.

-Yo siempre, amor, yo siempre. - le sonreí maliciosamente.

Mientras le besaba el cuello le fui desabrochando el cinturón. Poco a poco empecé a bajar y me detuve en su pezón. Ahí sin que se diera cuenta le quité los pantalones. Él suspiraba cada cinco segundo, intentaba contenerse y ser bueno. Tal y como le dije. Seguí bajando hasta llegar a la goma de su ropa interior. Ahí le hice sufrir un poco y él seguía aguantando. Lo notaba debajo de mi, se estaba aguanto y mucho. Metí la mano en sus boxer y el dio un respingo.

-Uff Sammy- dijo jadeando- más, por favor más.

- A tus ordenes señorito.

Seguí durante un rato. En un momento pare. Le quité sus boxer y comencé a subir hasta su oreja. Le besé el cuello y mordí suavemente su oreja.

-Su turno.-le susurré.

En ese momento, y tan rápido como yo tomó las riendas. A los poco minutos me hizo suya y yo le hice mio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario